Enmiendo el error que cometí hace unos meses el atribuir a este pequeño pirata el apelativo de carpintero. Y es que el alcaudón, que en la primavera tenemos el gusto de verlo por las llanuras y dehesas de nuestros alrededores, es uno de los más pequeños depredadores alados de nuestro campo. Tuve la suerte de encontrarme varias veces con este ejemplar que tenemos arriba en mis paseos en bicicleta por los llanos de las Arenas. Intenté buscar en las retamas que le encontré alguna de sus presas colgadas de alguna espina -saltamontes, ratoncillos y presas similares-, en forma de "despensa" para tiempos mejores, pero no pude encontrar nada. Quizás nuestro amigo se las zampó todas y no dejó vestigio alguno para nuestras investigaciones.
