segunda-feira, 12 de julho de 2010

EL PARAÍSO DE LA LAGARTIJA IBÉRICA

Con los calores del verano, había cogido bien temprano la bicicleta para hacer una visita a los Barruecos. Un rebaño de vacas y terneritos en mitad del camino me hizo desistir del intento, pero me quedé observando unos buenos berrocales donde puede comtemplar y admirar estas simpáticas lagartijas. Aunque el G.P. es bastante inútil a la hora de distinguir entre lagartijas, pudimos reconocer después que los ejemplares que veíamos pertenecían a la lagartija ibérica o común. Las avistamos en grupos de dos o tres, reptando por las paredes casi verticales del berrocal en el que me encontraba tranquilamente, y buscando comida entre los líquenes y musgos secos.  

La lagartija ibérica. La podemos distinguir de la lagartija colilarga sobre todo porque la superficie de las escamas en esta última es bastante menos lisa que en la de la ibérica, y también porque suelen estar en hábitats distintos. La lagartija ibérica es amante de los roquedos, mientras que a la otra es más fácil verla en terrenos abiertos y con matorrales, como es frecuente de ver en la Sierra de la Mosca.
El mimetismo que consigue con el medio que la rodea es en ocasiones asombroso, hasta el punto que solo caes en su presencia cuando empieza a moverse con agilidad trepando por la roca. Como en otras lagartijas, su coloración es muy variable, y no es fácil distinguirla únicamente por esa característica

sábado, 10 de julho de 2010

YA ESTABAN TARDANDO...


La tarde del jueves se volvió más cargada y sofocante que de lo habitual. Cuando salí a la ventana de mi casa, vi esos cielos que desde pequeño he recordado con pena cuando estaba en Orense o en Porto: un cielo entre gris y violáceo, acompañada de la típica lluvia de cenizas que provienen de los incendios forestales. Nada más verlo, pude intuir de dónde venía esta triste lluvia. "Mucho estaban tardando ya..." me dije a mí mismo, y un año más, los pastos del cerro de Cabezarrubia -o el cerro de los Pinos, o de Aldea Moret- ardía.

Mi pena no es tanto por lo que se pierde, sino por lo que no puede llegar a ser: el cerro no tiene una gran trascendencia ecológica, pero podría ser un buen parque para la ciudad, y dar a esa parte de la ciudad una zona verde decente. Es una verdadera lástima que los continuos esfuerzos por repoblar el pequeño monte y mantener su población de piñoneros se vean ahogados cada año con estos incendios. Y es patético comprobar en el otoño o la primavera, cuando subo al monte, los árboles quemados de cada verano. Preguntando sobre por qué se quema este cerro, he escuchado de todo: los que viven del lado del monte se quejan de los animales que entran en sus casas. También que las quemas ilegales del vertedero del otro lado acaban se descontrolan y acaban por prenderlo todo. Este año, los grandes pastos lo han hecho todo más fácil. Una lástima, producto de nuestra desidia.

La altura de los pinos permite salvar sus ramas más altas -es un incendio de superficie- pero eso no evita graves daños en los árboles y que los más jóvenes no sobrevivan.

quinta-feira, 8 de julho de 2010

SAPOS Y RANAS

El blog del G.P. está a punto de cumplir un año, y  vamos cerrando el ciclo que se abrió hace doce meses. Uno de los primeros post que escribí estaba destinado a un fantástico sapo de espuelas que conocí el año pasado, y que ahora tengo la suerte de poder contemplar de nuevo. Un año después, comprobamos que en el estanque de mi familia en Sierra de Fuentes vuelven a acumularse muchos anfibios que buscan un refugio para afrontar los rigores del calores. Esto obliga a que distintas especies tengan que convivir entre ellas, la rana común -la dueña del estanque durante todo el año- con los sapos de espuelas que vienen de visita estival. Este año, hemos localizado por lo menos cuatro de ellos en el pequeño estanque. Dos de ellos aparecen en la imagen de arriba, con apariencia muy distinta, pero marcados siempre por las pupilas, sus ojos saltones y su cuerpo rechoncho.

Un enorme sapo se olvida del estío refrescándose en lo profundo del estanque.
                                                                                                                                                                    Distintivo del sapo de espuelas: el espolón negro y duro que presenta en el reverso de su palma membranosa. Utiliza esta herramienta con precisión para ocultarse de forma llamativamente rápida entre la hojarasca o el barro. Para comprobar esto naturalmente tuvimos que sacar a nuestro pobre sapo de la profundidad del estanque y molestarle un poco.  En esta ocasión, sin embargo, nuestro amigo hizo uno de sus típicos trucos de defensa: "hacerse el muerto", y así nos dejó fotografiarle tranquilamente su espolón.
Nuestro amigo, ya recobrado del susto. Aquí empezaba a hincharse y a ponerse enfadado (otro de sus mecanismos de defensa), así que optamos por dejar en paz al pobre bicho y devolverlo a la paz del estanque. La vida en un estanque tan pequeño no deja de estar libre de peligros. Las aguas están muy poco oxigenadas y algunos anfibios acaban enfermando y muriendo a lo largo del verano. 

segunda-feira, 5 de julho de 2010

TIEMPO DE AMOR


Y dijo Dios a los insectos hace trescientos millones de años: "Creced y multiplicaos", y se pusieron manos a la obra sin más tardanza, y así hasta llegar a nuestros días, en los que podemos considerar a los insectos como uno de los grupos de animales más exitosos de toda la tierra. Y si no pregúntelo a esta pareja de libélulas, que llevan desde el Carbonífero batiendo sus alas con total felicidad y haciendo sus labores como depredador. Aquí tenemos una hermosa pareja en el parque del Príncipe, muy próxima al canal de agua que recorre dicho parque. La razón: la libélula pone los huevos en el agua, y su fase larvaría transcurre en ese medio. Larva que por cierto, puede llegar a ser también el terror del estanque.     

Aquí tenemos al bicho inmundo del post anterior cometiendo felonías e intentando traer al mundo más monstruos con impunidad. Esta imagen la tomamos en los berrocales al oeste de Aldea Moret, atravesando la autovía.

LARGO ATARDECER DESDE MACONDO



Hasta la urbanización de tan marquesiano nombre y limítrofe con las llanuras del oeste, me he ido con la bici en las últimas ocasiones en busca de un agradable atardecer. Quien viva en Cáceres y disfrute de la naturaleza debe saber que en verano entre las once de la mañana y las ocho de la tarde, el infierno hace imposible cualquier derroche físico en el exterior, y por eso nuestras escapadas se limitan a esas horas... Horas que por otra parte regalan imágenes como las de arriba...  

 
Las ovejas buscan pastos en los escasos prados verdes que se mantienen casi milagrosamente  durante julio. Después descubrimos la causa del pequeño oasis: un diminuto reguero de agua bajaba de las trincheras de la vía del tren próxima y permitía una mayor humedad en esa parte de la dehesa. Además, las últimas tormentas han ayudado a mantener brevemente la humedad del suelo en estos prados.

No son raras de encontrar en esta época las famosas "camisas" de las culebras bastardas: y es que un cambio de vestuario es bueno de cuando en cuando para todo el mundo.

Este mosquito gigante daba auténtico miedo de solo mirarlo. El G.P. no tiene ni idea a qué especie pertenece este engendro diábolico, que zumbaba alrededor de la cámara en cuanto levantó el vuelo. Por si las moscas, decidimos no molestarlo más, aún cuando seguramente, el que tenía más miedo de los dos era el pobre bicho.  

EL TOBOGÁN MÁS ANTIGUO DEL MUNDO.

Presentamos la atracción más antigua construida por los niños. Las pendientes lisas que en ocasiones se presentan en los afloramientos graníticos han sido utilizadas de siempre por niños para construir sus "lanchas resbaladeras", como las denominan en Piornal. La de arriba está en las cercanías de Aldea Moret y a lo lejos parecía un filón aplítico o algo así. Curioso como soy yo, me desmonté de la bicicleta y salí a comprobarlo: mi sorpresa fue grande cuando descubrí que en realidad se trataba de un tobogán y que la limpieza y pucritud de la roca estaba causado por el culo de los niños que se habían deslizado por el granito hacia abajo. Y es que estos toboganes tienen una gran ventaja sobre los otros: cual de los artificiales se puede encontrar en plena naturaleza y rodeado de peñascos? Me atrevería a asegurar que casi ninguno. Lo artificial se construye sobre lo artificial: las piedras que vean los niños serán las de los adoquines y aceras y los árboles estarán enrejados.  Está claro que cuando Juan sea grande, me lo traeré para aquí.


Lancha resbaladera de Piornal.

sexta-feira, 2 de julho de 2010

CUANDO YO SALÍ DEL NIDO.


El verano: fantástica época para ver a los pajarillos alimentar su progenie. Ya lo he visto en las golondrinas y ahora tocaron los gorriones, mucho más fáciles de ver y también de perseguirles con la cámara. Está claro que abandonar el hogar materno es un trauma no solo para los treintaañeros acuciados por crisis económicas, sino también para los pájarillos con pocos meses de vida y que aunque sepan volar, todavía no son capaces de encontrar su sustento.
Aquí tenemos una joven lavandera recién salida del nido en el Padre Pacífico. Estaba aprendiendo los lugares donde podía aproximarse para beber agua, sin darse cuenta que desde donde estaba era demasiado vertical para alcanzarla por sus propios medios. El pobre pájaro estuvo intentando e intentando hacer equilibrios y estirar su cuello sin resultado, sin darse cuenta que un poco más arriba, los gorriones veteranos estaban sobre un cómodo apoyo saciando la sed con el agua del estanque.
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Como se ve, poco tiene que ver la coloración de los jóvenes, marrón y parda, con la de sus progenitores. Pero por sus simpáticos andares y la cola larga, siempre se la reconoce sin problemas.