| Macrolepiota phaeodisca. |
Las lepiotas pequeñas (entre ellas la cristata, helveola) son algunas de las setas más comunes de encontrar en Cáceres y abunda en todas las dehesas y pastizales de los alrededores, como en la zona del Junquillo, el Olivar de los frailes, en la Sierrilla o las zonas adehesadas de la Sierra de la Mosca. No es la más peligrosa de las lepiotas pequeñas: algunas de ellas pueden provocar intoxicaciones mortales y se han registrado casos en nuestra provincia sin ir más lejos. El consumo tradicional de las macrolepiotas ha conducido en ocasiones a equivocaciones fatales con especies como la lepiota helveola, algo más grande y alta que la lepiota que estamos comentando. En cualquier caso, se recomienda abstenerse a recolectar cualquier lepiota que no supere los diez centímetros de altura.
Macrolepiota phaleodisca frente a champiñón silvestre. El sombrero de la macrolepiota tiende a hacerse mamelonado y abierto, frente al del champiñón, que en muchos casos se mantiene levemente convexo. Por otro lado, el mamelón de la lepiota siempre se mantiene oscuro, frente a las escamas claras del champiñón silvestre.
Champiñón silvestre vs. lepiotas. La esporada del champiñón silvestre tiende a oscurecerse cuando se hace más adulto y mantiene un reborde claro en muchas ocasiones. En cambio, las lepiotas mantienen la esporada blanca siempre.
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| Champiñones y lepiotas, creciendo bastante cerca, en las dehesas de las Capellanías. |
