GRANITO


Gran bolo granítico (Los Barruecos)
El granito es una de las rocas que hasta el más alejado de la geología no dudará en reconocer e incluso muchos serán capaces de mencionar de memoria sus componentes: cuarzo, feldespato y mica. Sin embargo, hablar del granito como roca es hablar de un universo de variantes, sometidos a muy distintas composiciones minerales y formas físicas.
Pinturas rupestres sobre taffonis (Los Barruecos)
  En nuestro entorno, el granito es la otra roca, junto a la pizarra, que presenta mayor abundancia; ubicados fundamentalmente en torno a los batolitos de Cabeza de Araya al oeste de la ciudad y el Salor, pero también en forma de pequeños “stocks” como el importante paisaje granítico que domina el Trasquilón o los granitos que se ubican dentro del sinclinal de Cáceres. Cada uno de estos enclaves presentan características diferentes y muy peculiares a nivel químico, pero también visibles a un nivel macroscópico y con muestras de mano, por lo que nos vemos obligados a establecer una mínima tipología.
Las rocas graníticas se definen como intrusiones del magma sobre la corteza terrestre. A diferencia de las eruptivas, emergen de forma lenta y continua, de tal forma que al llegar a la superficie están ya enfriadas y cristalizadas. Después la erosión del terreno las hace destacar por encima de otros suelos y rocas más débiles, creando los típicos berrocales graníticos, como en el área de Malpartida: sobre la penillanura destacan grandes bolos graníticos con sus  formas caprichosas, a veces de gran hermosura. Los procesos de meteorización química acaban provocando en estas rocas efectos peculiares: taffonis, piedras caballeras, rugosidades, mesas… Una amplia representación de estas formas la encontramos sin duda en Los Barruecos de Malpartida de Cáceres, pero no es el único lugar donde podemos encontrarlos.   

TIPOLOGÍA:  Hacia el oeste, nos adentramos en los granitos del batolito de Cabeza de Araya, caracterizado por un granito porfídico biotítico. Este es fácil de reconocer por la presencia de grandes cristales de feldespato de color blanco que destacan sobre el resto de la masa de la roca y la presencia de la mica negra biotita. En algunos lugares viene acompañado de minerales como  pirita, turmalina o cordierita, y está atravesado en muchos lugares por filones de cuarzo, calcedonia, y fosfatos, así como otras rocas filonarias típicas del entorno granítico: aplita,  pegmatitas, enclaves de cornubianita y filones de diabasas. Si nos adentramos hacia Malpartida, el granito se hace más fino y aplítico y cuenta con más moscovita, pero a lo largo de este batolito (se extiende hasta casi Portugal), hay multitud de variantes de la roca. Especial interés lo constituyen los granitos muy ricos en cordierita en la zona de la rivera de Araya, en su desembocadura en el Tajo. Allí es un lugar estupendo para observar procesos de metamorfismo de contacto con las pizarras colindantes. Por último, el batolito de Araya  está atravesado por la falla Alentejo-Plasencia, provocando resaltes topográficos sobre el terreno, acompañando a un dique de diabasas del que ya hemos hablado.
En las cercanías de Cáceres nos encontramos con otros dos enclaves graníticos de interés. El primero está en el lado Sureste de la Sierra de la Mosca, en la llanura que se extiende a los pies del cerro del Milano y del Risco y que es atravesado por la carretera de Miajadas. Son granitos clorítico-biotíticos de tonos grisáceos, bastante arenizados,  sometidos a una fuerte tectónica y que no provocan grandes resaltes en el terreno. En contraste son suelos muy arenosos que contrastan mucho con el entorno arcilloso dominante. Presentan enclaves de cuarzo filonario y un pequeño dique de diabasas también muy alteradas. El otro lugar de interés lo representa la pequeña intrusión granítica del Trasquilón, muy interesante porque cuenta sobre el terreno un enclave de pegmatitas ricas en ambligonita, turquesa y casiterita, que permitió la explotación del estaño hace unas décadas. Los granitos que podemos encontrar aquí presentan diversas tonalidades, a veces verdosas, provocadas por la turquesa y los fosfatos que acompañan al cuarzo. Más hacia el este se levantan otros batolitos de interés: como el de Albalá (visible ya en el embalse de Valdesalor) o el de Trujillo, presentando formas similares al de Araya.   
USOS: El granito es una roca usada por los romanos con cierta reluctancia, dado su
Tumba antropomorfa en granito (Los Barruecos)
preferencia por el mármol, pero que en circunstancias como la cacereña se hacían completamente necesarias. Los sillares graníticos que aparecen en la base de algunas torres medievales de la ciudad (la torre del horno, por ejemplo) son todavía reconocibles y su procedencia es romana. Tras la reconquista en el siglo XIII, el granito se convirtió en la roca noble por excelencia de la ciudad, y también muy cara por el coste que implicaba su extracción y corte. Es por eso que el uso del granito se limitaba a determinadas iglesias y a nivel particular a portadas típicamente adoveladas de la ciudad (siglos XV-XVI), a los emblemas nobiliarios o a las esquinas de las casas. Para disimular la pobreza de medios, los muros de palacios y conventos (construidos con cuarcita) eran recubiertos con cal blanca, dejando solo visibles los sillares del granito (algo que se ha destruido hoy en día, pero que nos ilustraría cómo era en realidad la parte antigua de la ciudad). Si quieren saber qué casa noble era la más rica, solo tienen que percibir el uso del granito en sus casas. Esta hegemonía ornamental del granito se mantendría mucho tiempo en Cáceres.
En la segunda mitad del siglo XX y cuando la minería empieza a desaparecer de la región estalla un boom explotador del granito usado como piedra ornamental y de construcción. Extremadura se convierte en la segunda comunidad exportadora de granito de España después de Galicia. En nuestros alrededores se pueden observar canteras en Malpartida y Casar, algunas abandonadas y otras en activo. Los granitos de la zona recibieron dos nombres comerciales:  “Blanco Cáceres” y “Blanco Malpartida”. Por lo general, son leucogranitos (es decir, granitos claros) de dos micas.  El “Blanco Extremadura”, ya en las cercanías del Tajo, tiene además bastante cordierita/pinita. A pesar de la crisis actual y la limitación de la construcción, el granito es una riqueza natural que sigue ahí y del que disponemos reservas considerables en diferentes puntos de la provincia de Cáceres.
LUGARES DE INTERÉS: Hay gran número de puntos de interés geológico en nuestros alrededores que tienen a esta roca como protagonista. Indudablemente, el lugar más destacado para observar formas graníticas son los Barruecos de Malpartida. Si queremos analizar su paragénesis y minerales asociados, lo mejor será acercarnos a las zanjas de la carretera (cercanías de la autovía) o el tren (dirección Plasencia). Cuanto estemos más al borde del batolito tendremos la posibilidad de contemplar granitos más peculiares y modificados. Si deseamos conocer las formas comerciales del granito más cercanas a la ciudad, las canteras del “Ovni” (zona de Casar de Cáceres) y “La Vendimia” (en la carretera de Malpartida) ofrecen granitos sumamente homogéneos y masivos. Pero también hay formaciones cerca de Cáceres muy interesantes en el berrocal de la carretera de Arroyo-Navas del Madroño; en las inmediaciones del pantano de Valdesalor o en el arroyo Villoluengo, donde las fallas y la fracturación de la roca han provocado saltos de agua y formas típicas como la aparición de marmitas y grutas en el lecho del riachuelo. También aparecen espectaculares marmitas en el río Tozo a su paso por un dique granítico, y también otras formas menos desarrolladas en el Salor. Por último, a nivel petrológico, es interesante como decíamos antes el enclave de Rivera de Araya, cuando alcanza la cola del embalse, a la altura del puente de la carretera a Garrovillas.



Sem comentários:

Enviar um comentário