Las flores del pepino del diablo se asemejan remotamente a las de las calabazas. No dejan de ser parte de la misma família, en el mundo de la botánica.
Mostrar mensagens com a etiqueta flores de verano. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta flores de verano. Mostrar todas as mensagens
sábado, 26 de setembro de 2015
FLORES DEL VERANO: PEPINOS DEL DIABLO
domingo, 6 de julho de 2014
FLORES DEL VERANO: EL VERBASCO O GORDOLOBO
.
No creo que nadie discuta que el gordolobo o verbasco para los amigos
(Verbascum pulverulentum, en presentaciones más formales) es una de las flores más vistosas que podemos contemplar en el verano mediterráneo. Cuando todas las demás callan o duermen, esta alza sus vistosas flores amarillas, y a veces con un tamaño bien considerable. Esta planta ha dado durante años quebraderos de cabeza al G.P., incapaz de identificarla y además ¡pensando que eran plantas distintas dependiendo de la época del año! Durante el fin del invierno y en su etapa de crecimiento, el gordolobo aparece en nuestros prados con sus amplias hojas bien extendidas por el suelo, planas y peludas, dando la sensación a veces que acaban de ser aplastadas. Después te encuentras al gordolobo en junio con un buen tallo recto bien desarrollado, y desarrollando sus hermosas flores como si de una espiga se tratara. Por último, el otoño suele mantener los tallos duros y muertos de las plantas, de tal forma que es imposible reconocerlas. De esta manera, el pardillo del G.P., en sus primeras salidas, pensaba que había hasta tres plantas distintas por no encontrar continuidad en ellas (y esto le recuerda esos viejos engaños de los paleontólogos, de Gould, el anomalocaris y los enigmas del Burguess Shale). Hasta que por fin, gracias a que esta planta es en muchas ocasiones bianual, pudimos encontrarnos a las tres plantas juntas en una sola.
Según el libro de Alfonso Pizarro Plantas medicinales en la provincia de Cáceres (el primer libro de plantas que tuvo el GP en su vida) estas plantas tienen valiosos usos medicinales: las hojas, las flores y las semillas, tienen propiedades expectorantes y es buena para catarros y tos. Machacadas, o cocidas coon agua o leche, las hojas se usan también de forma externa para cicatrices, quemaduras, sabañones. Vamos, una auténtica planta multiusos para los amantes de la medicina natural.
Según el libro de Alfonso Pizarro Plantas medicinales en la provincia de Cáceres (el primer libro de plantas que tuvo el GP en su vida) estas plantas tienen valiosos usos medicinales: las hojas, las flores y las semillas, tienen propiedades expectorantes y es buena para catarros y tos. Machacadas, o cocidas coon agua o leche, las hojas se usan también de forma externa para cicatrices, quemaduras, sabañones. Vamos, una auténtica planta multiusos para los amantes de la medicina natural.
Detalle de esas hojas lanceoladas y peludas, que podemos encontrar desde marzo en muchos lugares de Cáceres.
quinta-feira, 4 de julho de 2013
FLORES DE VERANO EN EL MARCO: MENTAS, CARDOS Y PUERROS.
| Cardo negro, planta bianual que desarrolla una preciosa flor oronda y firme y que todavía se puede contemplar en muchos sitios. |
segunda-feira, 25 de junho de 2012
CARDOS, ACHICORIAS Y ZARZAMORAS: EL INICIO DEL VERANO
El pobre Juan intentando sacar el carro del atolladero en el que lo ha metido.
Juan, atado al carro e intentando acercarse inútilmente a la flor de los cardos. El pobre todavía no sabía lo que pinchan.
Paseando por las cercanías de la ronda Norte el G.P. se encontró en estas últimas semanas de primavera algunas flores típicas de finales de junio: zarzamoras, achicorias y cardos cabreros. Toda una dolorosa lección de botánica para Juan, porque achuchaba las zarzas o las flores de los cardos igual que las margaritas. Muy posiblemente las zarzamoras debían ser antes mucho más numerosas por toda la ciudad, pero basta una tapia desgastada o alguna ruina para que estas colonizadoras se infiltren por cualquier parte. Las zarzas nacen en cualquier lugar con un mínimo de fresco o humedad y donde puedan trepar con facilidad. Por eso son frecuentes en cercas, estanques o charcas o la misma tapia que aparece en la foto. Respecto a las otras dos especies, son bastante frecuentes en muchos puntos del entorno de la ciudad. La achicoria, en concreto, puede darse sobre cualquier terreno y varía mucho su tamaño: puede alcanzar casi medio metro hasta levantarse unos pocos centímetros del suelo. En cualquier caso, sus bonitas flores azules están aseguradas para cualquier curioso que se detenga a contemplarlas.
Flores de zarzamora que después dan su apetitoso fruto. Desgraciadamente en esta zona el polvo en el verano es tan abundante, que necesitamos lavarlas antes de cualquier intento de llevarlas a la boca.
Vistosas flores del cardo cabrero, fácil de ver en muchas partes de la ronda norte. Suele crecer al lado del pavimento, aprovechando la humedad que se mantiene bajo el mismo.
Flor de la achicoria. Con la que está cayendo, uno se pregunta si volverán tiempos tan malos en los que tengamos que usar las raíces de esta planta como sustituto del café. Hasta ahora, no pasa de ser una infusión aconsejada por muchos dietistas por sus valores medicinales.
segunda-feira, 4 de julho de 2011
AROS EN LAS LADERAS DE LA MONTAÑA
Los frutos de los aros, auténticos "semáforos" naturales.
Lo malo de ir por los caminos es que si llevas mucho sin transcurrir por ellos, te puedes encontrar con cualquier cosa. En esta ocasión, iba yo muy contento camino de la mina de Valdeflores (sitio donde no iba hacía más de un año) y para evitar carretera decidí coger un estrecho sendero que arranca del cerro de la Butrera y bordea las laderas de la Montaña. Allí el GP se encontró al poco rato rodeado de zarzas y cardos secos, que amenazaban brazos, piernas y neumáticos de la bicicleta. Acabé maldiciendo mi fabulosa idea de ir por el camino más "natural" y "corto".
Menos mal que en el campo no todos son desgracias, y en un mínimo claro del camino me topé con todos estos Arum maculatum, en vulgo "aros" y según la Santa Wikipedia, con cincuenta nombres más en castellano, desde "candiles" a "comida de culebras". En realidad de la planta no quedaba nada, tan solo sus frutos en diferentes fases de maduración, verdes, amarillos y rojos: un semáforo viviente. Por lo tanto rectifico: no es una flor de verano, sino de primavera y en esta época solo podemos ver los bastones que se levantan del suelo cuajados de bayas. Por cierto, que no hace falta ser muy sabio para desconfiar un poco de esos frutos aparentemente apetitosos: estas bajas rojas son tóxicas y producen vómitos y dolores de estómago. Eso no quita, según el libro verde de Alfonso Pizarro, que tenga valores medicinales de interés.
¿Por qué en este lugar? Era la primera vez que el GP se encuentra con el aro por la zona. Recordaba ahora que la parte del sendero por donde yo transitaba estaba anegado en el invierno y se convertía en un mínimo arroyuelo. La humedad es abundante durante buena parte del año y el resguardo de los muros permitían florecer estas plantas de forma natural. No esperemos por tanto verla por los secarrales cacereños.
El sendero de donde emergen los aros. De la bicicleta apenas se ve un manillar y de los aros una manchita amarilla y roja. La silueta de la izquierda es el fantasma del GP.
terça-feira, 8 de setembro de 2009
FLORES DEL VERANO: EL HINOJO
Otra verdura silvestre más que jalean las colinas de Cáceres: la de la fotografía fue tomada en las cercanías del club de golf, pero están en otros muchos sitios de la ciudad.
segunda-feira, 31 de agosto de 2009
FLORES DE VERANO: HIERBA MORA
Si nos encontramos en un barbecho o un huerto abandonado, con tierra más o menos fértil, lo encontraremos a finales de verano casi vacío con unas pocas plantas desafiando el calor. Una de ellas es la hierba mora o los tomatillos del diablo (solanum nigrum): una "mala hierba" típica de los sitios cultivados y que el G.P. ha tenido que quitar en más de una ocasión de los jardines y cultivos de su familia. En esta ocasión hemos preferido dejarla viva y que pose para la cámara. Las fotos muestran sus pequeñas flores blancas y sus hojas triangulares de color verde oscuro. El fruto aparece en agosto para este ejemplar de Sierra de Fuentes.
Los frutos negros de la hierba mora son bastante tóxicos y en más de una ocasión se comparan con la belladona, aunque esta última es una planta que no existe por nuestras latitudes y su veneno más potente. Sin duda, tanto una como otra estaban en las recetas de las pociones secretas de las antiguas brujas.
sábado, 25 de julho de 2009
FLORES DE VERANO: CARDO CORREDOR.
Este cardo es quizás (con el cardillo) la especie más común que podemos encontrar en los alrededores de Cáceres para esta época: bordes de caminos, cunetas, campos para el ganado. Cualquier terreno es bueno para el cardo corredor, que destaca como un pequeño arbusto redondo sobre la planicie pelada del estío.
terça-feira, 21 de julho de 2009
FLORES DE VERANO: LA VISNAGA
FLORES DE VERANO: EL CARDILLO
He aquí uno de los principales responsables de los pinchazos de bicicletas en verano, junto a su amigo el cardo corredor. El cardillo (scolymus hispanicus, fam. compuestas), alegra el triste campo reseco con flores amarillas vistosas. Pero ¡cuidado! Detrás de las flores se esconden pinchos que esperan nuestros neumáticos en cualquier cuneta de carretera o linde de camino y de forma inmisericorde nos dejará tirados en el camino. Por eso, el G.P. aconseja revisar el neumático antes de volver a montarse en la bici, por si las moscas. En realidad, estos cardos son más “peligrosos” cuando se secan y sus puntas se hacen más sólidas.
A pesar de ser tan maligno con las bicicletas, parece ser que las raíces del cardillo son comestibles: el G.P. nunca ha tenido el gusto de comerlo. Las fotografías son de la carretera que lleva a la ermita de Santa Lucía.
A pesar de ser tan maligno con las bicicletas, parece ser que las raíces del cardillo son comestibles: el G.P. nunca ha tenido el gusto de comerlo. Las fotografías son de la carretera que lleva a la ermita de Santa Lucía.
sábado, 18 de julho de 2009
FLORES DE VERANO: EL ASFÓDELO.
He aquí una planta con historia propia. A falta de patatas, los romanos consumían mucho sus bulbos, y Homero ya la cita en su obra. El asfódelo -asphodelus ramosus- es algo así como una cebolla silvestre (no en vano, su forma es similar, y pertenece a la familia de los allium -ajos, cebollas y muchas flores de bulbo). Crece mucho en los prados de las dehesas, y ahora en verano lo único que podemos contemplar es su flor, como última etapa de su crecimiento anual: las hojas ya están marchitas (salen a finales del invierno) y aparecen secas en la base del alto tallo. Este tallo es único y luego se ramifica a medio metro de altura para dar lugar a las flores.
Estas fotos están tomadas de las laderas de las colinas colindantes con la ermita de Santa Lucía, pero lo podemos encontrar en cualquier lugar de dehesa, alto y espigado sobre el resto de la hierba seca. ¡Si nos toca sobrevivir en el campo en esta época, el G.P. ya sabe qué comer!
FLORES DEL VERANO: ACHICORIA
La achicoria (cichorium intybus, fam. compuestas) es otro de esos ejemplares que rompen el monótono secarral amarillo del verano. Se encuentra como una planta aparentemente pelada, con hojas alargadas y aserradas en la base y más pequeñas en el tallo, y florecillas azules, singulares, en el extremo de las ramas. Aunque no se da en tanta cantidad como otras especies veraniegas, es frecuente encontrarla en los bordes de caminos y prados secos.
Todo el mundo conoce las propiedades de la achicoria: de sus raíces tostadas, se obtenía (y se obtiene) sustitutos del café. Aparte de esto, las raíces tienen otras propiedades medicinales que el GP desconoce, pero que según los entendidos, son muy benéficas. En cualquier caso, el GP tiene una debilidad especial por estas flores que adornan el verano con su color azul. ¡Oh, linda achicoria, ornato para los ojos que te ven!
terça-feira, 14 de julho de 2009
FLORES DE VERANO: LA HIERBA DE SAN JUAN.
El campo de flores está en el valle de la ermita de Santa Lucía. Como fondo tenemos las minas de Aldea Moret y la chimenea de la mina de San Salvador. En este caso, el paso del regato permite que se den muchos ejemplares, pero esta agradecida especie nos regala sus flores casi en cualquier parte: cunetas, baldíos, dehesas... El porte de esta planta, alto y abierto en la copa, la hace además inconfundible con las demás especies. 
Subscrever:
Mensagens (Atom)