sábado, 13 de dezembro de 2014

SETAS DE LA CACA: STROPHARIA SEMIGLOBATA.

Stropharias subglobosas creciendo abundantemente sobre las boñigas de las señoras vacas.

      Con este apelativo poco agraciado hablamos de un conjunto de setas que suelen crecer en un entorno bastante particular y selectivo: los excrementos del ganado y sobre todo, la caca de las vacas. Pero no pensemos que estas setas no muestran interés. Más bien al contrario, hay mucha gente que va por el campo en busca de estas pequeñas setas. A priori no apetecería mucho el consumirlas, pero sin embargo cuentan a su favor que un importante número de ellas tienen sustancias psicotrópicas y alucinógenas que las hacen atractivas para estos otros micófogos no necesariamente interesados en el arte culinario. Y lo cierto es que el viaje y la nueva apertura de experiencias a los sentidos están garantizados. El GP comió inocentemente una vez un psilocibe y no lo olvidará durante largo tiempo: no vio enanitos azules saliendo de una cerveza pero sí líneas rectas que se deformaban al antojo de tu vista y perspectivas imposibles dibujadas en cualquier rincón de tu casa en una intoxicación algo más alucinógena que el THC. Era la época de las smart shops en España y allí se vendían en un limbo legal cosas tan peculiares como la Salvia divinorum y los psilocibes corrientes. Ignoramos cómo estará ahora la cosa.
      El GP no ha encontrado todavía psilocibes por la zona, pero sí otros parientes de hábitat con cualidades también alucinógenas, como algunos tipos de paneolos. En general, nos hemos encontrado con tres especies predominantes: paneolo anillado, paneolo (que creemos alucinógeno) y por último, la Stropharia subglobosa. Algunos foros de estos micófagos particulares la ponen entre las setas alucinógenas que podemos encontrar con el campo, pero decididamente, uno no va comiendo por ahí las setas que crecen en las boñigas de las vacas y ver qué pasa.   
    Las setas que fotografiamos aparecían en grandes grupos sobre los excrementos de las vacas. Eran escandalosamente numerosas y a veces no permitían reconocer la propia caca de la que emergen. Además, llamaban más la atención porque prácticamente ya eran de las pocas setas que se dejaban ver al final de la temporada, aparte del pie azul y unos pocos champiñones. Estos hongos, por otro lado, y dadas sus peculiares hábitats, no dependen del otoño para aparecer: las hemos encontrado desde el final del verano hasta bien entrado el invierno y por supuesto también en los meses de la primavera, acompañados igualmente de paneolos.

Las responsables últimas de estos hongos: vacas en la dehesa cerca de los Hornos (Sierra de Fuentes)
Hacía bastante tiempo que no echábamos una foto a una alondra "picúa". Nos acompañaban ahí donde fuésemos por la dehesa.

1 comentário:

  1. Qué lindo volver otra vez a tus paseos... Pese al olor, ejem! Ese picúa, las descripciones que hacen que una se sienta ahí. Gracias GP por llevar por allí.

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