domingo, 13 de setembro de 2015

VISITANTES VERANIEGOS DEL BALCÓN


 Bajo las raíces de la orquídea tropical se escondia una diminuta salamanquesa, invisble para los ojos del GP, pero no para los de Inma y Juan.
 


   A veces no hace falta irse demasiado lejos para encontrarse bichitos interesantes cerca de nosotros. En el verano, son ellos los que nos visitan a nosotros, y lo que para algunos es una molestia desagradable, para otros son motivo de sorpresa. Acostumbrados como estamos a ver los estorninos y gorriones en los tejados de enfrente durante el invierno, el GP ve la fauna veraniega visitando brevemente sus macetas y muros. Así, no solo aparecen los fugaces herrerillos y carboneros que de cuando en cuando investigan entre los geranios algo que llevarse a la boca, sino también libélulas y una diminuta salamanquesa común que se han aventurado a subir a un quinto piso en mitad de la jungla de asfalto. Esta diminuta salamanquesa aprovechó nuestras semanas en Galicia y el Jerte para acomodarse en la maceta de una orquídea, y no dudó en quedarse allí, entre sus raíces, aprovechando la gran cantidad de bichos que acudían a la planta (estuvo todo el verano con agua, así que garantizaba la afluencia de pequeños insectos). Con este entorno, parecia más un gekónido tropical que nuestros habituales trepamuros.  Sorprendentemente, la salamanquesa aguantó nuestras miradas y las de Juan varios días, antes de sentirse realmente incómoda y abandonarnos un buen día para no aparecer más. Seguro que anda por otra maceta, menos expuesta a nuestras miradas curiosas... o que ya se ha "occidentalizado" y vuelto a las grietas de muros.

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