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quarta-feira, 5 de novembro de 2014

FALSAS AMANITAS CESÁREAS


   El GP no puede salir solo con la bicicleta por estos montes de dios. Por más que desea uno hacer ejercicio, se va topando con un pedrusco, un bicho y multitud de setas que hacen inevitablemente que en lo mejor de la subida, aparquemos nuestro bólido y nos pongamos a ver alguna cosa. Quizás la culpa también sea llevar una cámara a todas partes: la tentación entonces se hace aún más fuerte. Y si es temprada de setas, como ahora, todavía peor. 
   Aunque la oronja (Amanita caesarea) es casi inconfundible, en ocasiones la Amanita muscaria nos puede dar que pensar. Así, el otro día, dando un paseo con la bicicleta por la sierra de Aguas Vivas, nos encontramos con algunas amanitas que aparentemente lucían como buenas cesáreas. Con un atractivo color anaranjado y casi carentes por completo de las manchitas blancas del sombrero, estas setas podrían parecer oronjas para aquellos observadores  poco diestros (al GP le hicieron bajar de la bicicleta y pensar un poco la seta). Sin embargo, nada más darles la vuelta reconocimos sin más problemas el apellido muscaria en este hermoso hongo: las láminas y el pie blanco la hacen fácilmente reconocible frente a la oronja. 
    Estas no fueron ni mucho menos las únicas setas que nos encontramos. No faltaron las Amanitas rubescens o spissa, como las de la foto de arriba (no tendríamos el 100% de seguridad en reconocerlas una de otra), ni tampoco lactarios, pisolitus y otras que no encontramos formas de reconocer: la lluvia nos fastidió en lo mejor de la faena y tuvimos que regresar a casa con ganas de más... y algo mojados.
 
El lugar donde nos encontramos tantas Amanitas: encinar y retamas. Parece ser que amanita muscaria y amanita  vinosa  están compartiendo hábitat en toda la zona...

domingo, 10 de novembro de 2013

AMANITA MUSCARIA EN LA CAÑADA DEL CERRO OTERO

   Si en muchas ocasiones uno duda sobre las distintas especies de hongos, en esta ocasión no queda lugar para las dudas. LaAmanita muscaria es inconfundible. Además, para nuestra cultura, es "la seta" por excelencia. Aquella donde viven los enanitos y los pitufos, que nos pintan nuestras madres de pequeños, aquella que tomaban las brujas, chamanes, nicromantes y hippies pasados de rosca en busca del encuentro con otra dimensión. Se pueden contar tantas leyendas e historias sobre esta seta como uno desee, hasta el punto que este hongo tiene una dimensión antropógica y cultural innegable en el desarrollo de la magia y creencias religiosas. Pero para los estetas como el G.P., la muscaria es sobre todo la seta más hermosa de todas, solo rivalizada por la oronja (en la subjetiva opinión del GP).



     Resulta que el GP en la vida se había topado con esta seta y no esperaba hacerlo en el entorno de Cáceres. Muchos le habían comentado que en realidad es una seta bastante abundante -especialmente en el norte de Cáceres, entre castaños y robles-, pero no habíamos tenido demasiada suerte hasta el día de hoy. Así que una vez más, en la cañada del cerro Otero, en la Sierra de Aguas Vivas, y a unos tres kilómetros del entorno urbano, nos encontramos con esta maravilla de la naturaleza. La encontramos en grupo (habría por lo menos cinco ejemplares) bajo una encina con abundante matorral, en un entorno dominado por enormes boletos apendiculados. Todas ellas presentaban la forma tipo, que todo el mundo conoce de esta especie: sombrero rojo con pintas blancas, láminas y pie blanco, aunque con una superficie escamosa que rodeaba al anillo, y por supuesto, su correspondiente volva.
     Cabe decir que el entorno -en la foto de abajo- mostraba una riqueza micológica interesante: boletos, rúsulas, lactarios, y macrolepiotas, ágaricos y otras muchas en las dehesas y prados más próximos de la zona. Pero hoy creo que merecía la pena detenerse en la matamoscas.
   
El aspecto frío y desolado que mostraba este pequeño encinar de repoblación contrasta con los tesoros que guarda a la sombra de sus árboles y arbustos.