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domingo, 20 de fevereiro de 2011

EL FANTÁSTICO MUNDO DE LOS MUSGOS




Unas plantas tan diminutas se merecen fotos así de grandes para apreciar su auténtica belleza. Había llovido todo el día anterior y tuvimos la suerte de amanecer con una mañana auténticamente primaveral. Constituye un momento estupendo para observar a estas diminutas plantas y en concreto su peculiar forma de reproducción.  El musgo aprovecha los días de mayor humedad para elevar sus "tallos" al aire y dejar que las gotas de lluvia rompan esos diminutos caparazones, que contienen los diminutos cigotos que permiten la continuidad de la especie. Como vemos la simple lluvia reemplaza al viento o el agua en la reproducción de estos fantásticos bosques en miniatura. Esto le ha permitido ganarse la posibilidad de ser una de las más antiguas plantas en colonizar el duro mundo terrestre, aunque desgraciadamente sus fósiles son bastante escasos.


Los negrillos sobre los que se asientan estos musgos. Naturalmente, más espesos y ricos en la cara norte de la corteza.
A pesar de la que cayó en el día anterior, a los gorriones no parece molestarle demasiado volverse a dar otro baño matutino. Aquí los vemos en el arroyuelo del parque del Príncipe, nuestro centro habitual de operacinoes a corta escala. Alberto Gil Chamorro  precisaba además que en el baño matutino convivían otros gorriones, como el gorrión moruno (Passer Hispaniolensis). Con un poco de suerte avistaremos alguno más en nuestras próximas salidas. 

quarta-feira, 9 de dezembro de 2009

EL ENCANTO DE LO PEQUEÑO

Fila de negrillos (olmos) en la calle Ruta de la Plata. Sus cortezas reservarían al G.P. más de una sorpresa. Aunque en la foto no se pueda apreciar, muchos están atacados en mayor o menor medida por la grafidiosis, causada por el hongo ceratocystis ulmi.

Parte de la corteza del negrillo orientada hacia el Noroeste, parte usualmente más húmeda y donde fructifican con fuerza líquenes, musgos y otras plantas parásitas del árbol.


De pequeño me imaginaba bosques inhóspitos con solo mirar el musgo en las cortezas de un negrillo, un paraíso en pequeño. Ojalá no pierda nunca los ojos del niño.
Las varillas que despuntan de la alfombra verde constituyen el lugar donde se liberan las esporas, con el contacto de una simple gota de lluvia.

Líquenes en el esplendor de la temporada otoñal. Orientados hacia el norte y en plena ciudad, dan testimonio que nuestra atmósfera no está tan degradada. Extremadamente resistentes a largas temporadas de sequía, la contaminación atmosférica acaba con la materia orgánica que constituye su alimento y tienden en consecuencia a desaparecer. Los pequeños círculos del interior del líquen constituye lo que se denomina apotecios, donde se desarrollan las esporas que permiten la reproducción de estos hongos.

Una planta fácil de ver en cortezas de árboles y muros: el ombligo de Venus, planta por la que el G.P. siente especial devoción.