domingo, 3 de novembro de 2013

PERIDOTITAS EN EL FUERTE DE SANTA LUCÍA (ELVAS)

Baluartes mirando hacia España, el enemigo natural. 
   Peridotitas bandeadas y sometidas a metamorfismo en los muros de la fortaleza. El carácter verdoso delata la serpentina y el olivino como minerales fundamentales. La disposición en franjas es propia del carácter intrusivo de la roca, no de su posterior metamorfismo, y es bastante típico en gabros y peridotitias. El olivino, al ser el primer mineral en cristalizar en el magma, se va sedimentando entre el  piroxeno y otros minerales, todavía sin cristalizar.

      Interrumpimos nuestros post destinados a las setas otoñales para hablar de una excursión del GP y su familia al fuerte de Santa Lucía, en Elvas. Harto de pasar veces y veces por el lugar y no encontrar un hueco para visitarlo, decidimos ir a Portugal expresamente para visitar la fortaleza. La ocasión por otro lado, la merecía. Van quedando lejos los buenos tiempos del comercio, y la zona poco a poco se reconvierte y deja descubrir cada vez más su patrimonio cultural, en un despectivo segundo plano desde siempre (nos podemos preguntar cuántos extremeños han ido a comer a Elvas y conocen en realidad la ciudad). Afortunadamente, desde que Elvas aspira a la categoría de Patrimonio de la humanidad, su legado histórico no deja de revalorizarse y francamente, creemos que no es para menos. El mismo fuerte de Santa Lucía es un buen ejemplo de ello: una magnífica construcción de 1641-1648 (justo tras independizarse de España), la primera del estilo en la península y con fuerte influencia holandesa, caracterizado por la forma en estrella (a prueba de bombas). Sus muros presenciaron sitios y batallas durante ese siglo, en guerras que ponían en cuestión la propia independencia del país, y también naturalmente durante las guerras napoleónicas. 
     Olvidados esos aires de lucha en la historia, el GP contempla en silencio sus muros. El fuerte se levanta poco del suelo, a diferencia de las fortalezas medievales, pero los muros ganan en fuerza y solidez. La planta en forma de estrella se adivina desde lo más alto, en la casa del gobernador. Y por supuesto, el GP se dedica a investigar las rocas que forman el terreno y los muros: peridotitas y serpentinitas, rocas ultrabásicas de origen ígneo. Como son relativamente extrañas en nuestro territorio, y pocas veces se usan en construcción, le dedicamos unas pocas líneas a las mismas. En primer lugar, su uso se hizo a propósito para levantar el muro más débil de la fortaleza, de cara a la ciudad. En caso de caer el fuerte en manos enemigas, la artillería de la ciudad no tendría problemas en destruir esa parte y reconquistar la plaza. Las rocas que encontramos en dichos muros son relativamente poco compactas y bandeadas, alternando capas de serpentina con minerales oscuros. Apenas se usa el granito o el gabro como mineral de construcción, mucho más resistentes. Aparte, estas mismas rocas ígneas se usaron para construir un pasadizo que uniese el fuerte con Elvas, y que hoy en día está restaurado en parte. 
     Independientemente de estas artimañas arquitectónicas, el visitante actual puede ver buenos ejemplares de esas rocas con un mínimo de observación. Al igual que la fortaleza, el mapa geológico de Elvas, enmarcado en la zona de Ossa Morena, es un pequeño islote de rocas ultrabásicas, rodeados de otros muchos materiales. Lo más interesante sería ir zanja por zanja investigando la riqueza petrológica de la zona, pero a falta de esto, buenas son las piedras de la fortaleza. Algunas de ellas indudablemente merecen la pena detenerse y contemplarlas por un momento, antes de seguir disfrutando de la historia común de España y Portugal.

     A veces resulta difícil precisar la peridotita, en la medida que es una roca que tiende a transformarse en contacto con la atmósfera, transformándose en serpentinita. Dada la vejez de las rocas -remontándose al Paleozóico, al encontrarnos en la zona de Ossa Morena-, esa transformación se hace más evidente. Este pedrusco se lo quería llevar el GP a casa, pero desgraciadamente la idea no fructificó.

Galería que va de la muralla al exterior de la fortaleza y que se prolonga cientos de metros. También fue construida con los materiales de la zona, granito, peridotita y rocas gabroides.
Inma y el enano posando ante un cañón del siglo XVIII, de la época de José I. El cañón naturalmente, apuntando hacia Badajoz. Tiempos de guerra hoy impensables, y por eso mismo, una esperanza de futuro para cualquier conflicto.




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