segunda-feira, 4 de julho de 2016

UNA MARIPOSA DE NOMBRE VANESSA.

Salto al vacío de la Vanesa (familia de las nymphalidae) desde una escobilla, en el cerro de los pinos o Cabezarrubia, un lugar estupendo para ver mariposas en esta época. 

Nunca lo hemos hecho, dijeron algunos. 
Está demasiado alto, dijeron otros.
Podemos morir en el intento, susurraron.
Nuestros cuerpos no aguantarán, gritaron.
Finalmente Vanesa dio el salto,
y descubrieron que tenían alas para volar,
que ya eran mariposas, y no orugas.

La soledad de Vanesa. 

     El cuento podría acabar ahí. Y podría hablar de mariposas liberadas, pero las orugas prefirieron seguir siendo gusanos satisfechos. Al menos eso es lo que pensó Vanesa cuando se enteró de lo del Brexit y lo de las elecciones en nuestro país:
El miedo atenaza nuestros sueños y nos deja paralizados.

¿Hemos olvidado tan pronto las lecciones de la crisis? ¿dónde ha quedado el clamor contra la corrupción,
la regeneración política? Sin necesidad de ser un radical, el GP no logra entender algunas cosas en este país...

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